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LA EXPLOTACIÓN DE LOS COMUNALES DE GOZÓN EN EL S. XIX

En 1861, la superficie ocupada por los montes comunales en el concejo de Gozón era de algo más de 150 hectáreas. Estos terrenos, de aprovechamiento común por los vecinos, se localizaban, preferentemente, en la periferia del concejo, ocupando los suelos pobres de la rasa y de las superficies alomadas o "grandas" del interior. También tenían este carácter comunal los suelos de marismas o huelgas, como las de San Sebastián, en la margen derecha de la ría de Avilés.

Su producción estaba destinada, sobre todo, al aprovechamiento de los pastos por el ganado vacuno y, en menor medida, por el ovino. Además, los campesinos obtenían de estos espacios abiertos "bericio" para las camas del ganado, leña para la quema en los hogares y piedra y madera para la construcción de sus casas. La importancia de los comunales en la economía de subsistencia de los campesinos era grande, pues, "sin su auxilio, se verían en la necesidad de abandonar la mayor parte de sus haciendas". (Libro de Actas del Ayuntamiento, año 1861).

Por su extensión, destacaba el monte Estrellín, con una superficie de 100 hectáreas, que era explotado por los vecinos de las parroquias de Laviana y de Santiago de Ambiedes. Le seguían en importancia La Granda de Les Ovies, en las parroquias de Ambiedes y Cardo, y la Meseta del Cabo, de común aprovechamiento por los vecinos de las parroquias de Viodo y Verdicio, con algo más de 12 hectáreas cada uno. La Sierra de Peroño, en la parroquia de Luanco, y el terreno común del Arguedal, en la parroquia de Bocines, con 5 y 8 hectáreas de superficie respectivamente, figuraban a continuación en el inventario de 1861. Otros terrenos pertenecientes al común de vecinos, que no alcanzaban la hectárea de superficie, eran La Cueva, en la parroquia de Viodo, y un vivero común en La Cabrera, perteneciente a la de Vioño.

En estos montes, el Estado había acotado, hacia 1841, viveros de uno o dos días de bueyes de superficie para plantarlos de pinos. Todas las parroquias, incluidas aquellas en las que no se citan comunales, como la de San Jorge, Bañugues o San Pedro Navarro, poseían viveros. También nos encontramos con montes nacionales, como el de Las Campas, ubicado en la parroquia exgozoniega de San Pedro Navarro, con algunos robles que serían reemplazados por eucaliptos en tiempos más recientes, donde el propietario reclamaba el derecho del suelo, mientras que el Estado se reservaba el derecho del vuelo.


Asalto a los bienes

Estos espacios comunales fueron sufriendo una merma constante en superficie a lo largo de los siglos. Así, los mejores terrenos de las marismas de San Sebastián "fueron ocupados en una extensión considerable en la época constitucional", según consta en un acta de 1826. Otro tanto ocurrió con el monte de La Granda de les Ovies, que fue "acotado por los vecinos de Perdones y Bardasquera desde tiempo inmemorial, habiéndose construido en él viviendas y tierras de labor". También los mejores suelos del monte de La Meseta del Cabo fueron, según consta en el expediente de 1861, "subdivididos convenientemente entre los vecinos" hacia mediados del siglo XIX.

Mas no siempre se procedía a un reparto equitativo entre los labradores. Con frecuencia, los medianos hacendados, algunos de ellos aprovechándose de algún cargo público, llevarán a cabo importantes usurpaciones de estos bienes en la segunda mitad del siglo XIX.

Las denuncias serán numerosas en este sentido. Concejales, como J. G. B, se verían involucrados en ocupaciones en varios montes diferentes. Otros, como E. G. P., que había sido denunciado por apropiarse de terrenos a costa del dominio público y con propiedades inmersas en estos espacios comunales, llegarían a ser nombrados alcaldes. Hasta J. G. P., coadjutor de la parroquia, pretenderá, en 1888, hacer un cierre en la Sierra, en las inmediaciones de la capilla de Santa Ana, al considerar que con dicho "cerramiento no se sigue ningún perjuicio por ser terreno improductivo".

En otros casos, comprarán "sobrantes de la vía pública" para acotar terrenos del común, práctica habitual en la Sierra. Y es que la propiedad no estaba claramente definida en torno a estos espacios abiertos y llenos de servidumbres. Todavía, en 1901, vecinos de Verdicio presentan una instancia en el Ayuntamiento "para que se proceda a señalar los límites de unos terrenos que los recurrentes reputan comunes en dicha parroquia".


Desamortización

En el expediente de 1861, la Corporación de Gozón, acogiéndose "al artículo 2º de la ley de desamortización del 1º de mayo de 1855", suplicaba al Gobernador "que se exceptuase de la venta" los montes comunales citados. La documentación consultada nos permite tan sólo tener constancia de la enajenación por el Estado del "monte Estrellín y Barredo".

Los vecinos tratarán de evitar la venta del monte repartiéndolo en suertes. Así, en 1861, un vecino presenta un recurso pidiendo "hacer divisiones en el monte común del Estrellín", pero la Corporación no accedió a ello, "prohibiendo que se cortase madera" y permitiendo sólo el aprovechamiento de los pastos.

Unos años más tarde, en 1864, ante la inminencia de la subasta, los alcaldes pedáneos de las parroquias de Bocines, Laviana y Santiago de Ambiedes reclaman "el aprovechamiento del pasto para sus ganados y el bericio para abono de sus fincas" de los "montes titulados Sierra de Cabornio y Estrellín". Por primera vez, aparece citado el monte de la Sierra de Cabornio, en la parroquia de Bocines, en la documentación manejada, sin que vuelva a surgirnos. El Ayuntamiento acordó conceder el aprovechamiento del suelo de estos montes siempre que "el Gobernador lo estimase oportuno".

En 1873 se publicaba en el Boletín Oficial el importe de intereses (11.099,40 pesetas) de "los montes vendidos del Estrellín y Barredo en este concejo". No se hará alusión a ningún otro.

El proceso desamortizador continuará en los años siguientes. Así, en 1878, se nombra una comisión para "medir y tasar los terrenos que la Hacienda trata de enajenar". Estos eran los montes de Sierra de Peroño, Granda de les Ovies y Cueva y Meseta del Cabo. Sin embargo, en la campaña forestal de 1881, realizada con fines fiscales, dichos montes aún no habían sido desamortizados. Unos años más tarde, en la campaña forestal de 1889, se menciona sólo el monte de la Granda de Les Ovies. El monte de la Sierra de Peroño, en el que los vecinos de Luanco extraían piedra de una cantera para la construcción de sus casas, había quedado exento de dicho impuesto por considerarlo improductivo.

Todo parece indicar, con motivo de un oficio de la Administración de Hacienda, fechado en 1895, en que se desestiman los recursos de exención de venta "promovidos por los vecinos de Ambiedes, Barredo, Viodo, Verdicio y Bocines", que tanto el monte de la Sierra de Cabornio como el de la Meseta del Cabo fueron desamortizados junto con el monte Estrellín a juzgar por esta fuente. No obstante, en este documento se añade que "enterado el Ayuntamiento y resultando que casi todos los referidos montes están ya vendidos por el Estado, acordó no insistir en la reclamación".


La Granda de Les Ovies

El monte de la Granda de Les Ovies, cuya producción a pasto se valoraba en 200 pesetas en las campañas forestales mencionadas, continuará teniendo un carácter comunal. Este monte lindaba al sur con vivero de Cardo y común de Carreño. En esta zona se ubicaba "La Campa de la Panadera", donde acampaban los romeros que acudían al Cristo de Candás.

A mediados del siglo pasado, unas doce familias de La Granda, Perdones, Bardasquera, Posadoiro e, incluso, de Trasona, en el concejo de Corvera, enviaban sus vacas -3 o 4 cabezas por explotación- y algunas ovejas a aprovechar los pastos durante prácticamente todo el año. Con el tiempo, irán cercando y dejando de enviar sus ganados. En la actualidad, la impronta en el paisaje agrario de esta antigua área comunal, ocupada en parte por el embalse de La Granda, y donde todavía es perceptible el antiguo vivero plantado de pinos, es innegable.

En nuestro trabajo de campo hemos podido comprobar que aún quedan los montes de La Cabrera y La Cueva como terrenos comunales reliquia en el concejo. Desde la Unión Asturianista, instamos a la Corporación local a que confeccione un inventario que incluya no sólo los bienes comunales, sino también los bienes de propios del Ayuntamiento de Gozón.


Manuel Hernández Barrios (PAS Gozón)
Manuel Hernández Barrios
Agrupación de Gozón del Partíu Asturianista (PAS)

La cai d'El Riberu, 34 - 1º Derecha (33400 Avilés)
Teléfonu: 985 542 400
Fax: 985 341 732


Gozón :  Bañugues, Bocines, Cardo, Eres, Llaviana, Luanco - Lluanco, Mazaneda, Podes, Santiao, Santolaya, Verdicio, Viodo, Vioño

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