Un asturianista de Llangréu a Frankfurt

14 enero, 2009 por lanxel Dejar una respuesta »

La interesante sección dominical de La Nueva España «El mundo por montera» nos deja importantes documentos gráficos de la sangría, a la que los sucesivos gobiernos asturianos, tienen sometida a Asturies. La indiscutible asturianía de esta “Asturies na diáspora” es un constante, de la que es una buena muestra el artículo del pasado domingo 11/01/2009  firmado por Cristina Ramos Duque, sobre la historia de Eduardo Vazquez Coto en Frankfurt (Alemania).

De Langreo a Fráncfort

Eduardo Vázquez

Empleado de banca del Santander para Alemania y Suiza 

Eduardo Vázquez CotoEduardo Vázquez nació en Langreo hace 29 años. Su familia procede de Pola de Laviana y de La Felguera. Estudió en Gijón, en el Colegio Corazón de María, hasta COU. «En 1999, después de hacer selectividad, les pedí dinero a mis padres y me fui a Londres, donde trabajé durante un año en un hotel», explica. Regresó a Gijón para estudiar Empresariales y cursó un año en HTW Dresden, en Alemania. Hace dos años y medio solicitó un puesto en prácticas en la Cámara Española de Comercio en Fráncfort y se lo concedieron. En 2007 se incorporó a la filial del Banco Santander de Banca Global para Alemania y Suiza, donde trabaja actualmente.

«Fue un shock ver el pueblo de mi abuela entre chalés de colores»

«Durante mi estancia en Londres hice amigos alemanes y viajé a Hamburgo y Berlín», así explica Eduardo Vázquez su primer contacto con el país germano. Describe Berlín como «bohemia, joven, activa, cultural y muy barata». Le encantó el país y la gente por «su civismo y tranquilidad», además de destacar «las numerosas posibilidades que ofrecen y la consideración que se da en el ámbito laboral».

La vida de Eduardo Vázquez en Fráncfort es tranquila. Después de trabajar suele dar un paseo por el centro, los fines de semana poco tienen que ver con los de Asturias, donde, según Vázquez: «Lo normal es salir por la noche y al día siguiente estar muerto en la cama». Por el contrario, en Fráncfort salen pronto y llegan temprano a casa. «A las siete de la tarde quedas para tomar algo, luego cenas, tomas unas copas y a las dos de la mañana ya puedes darte prisa para coger el último metro». Hace una comparación entre Asturias y Alemania, considera que los alemanes son calmados: «Si te concentras unos minutos te das cuenta de que la gente habla, no grita y que en las cafeterías no hay una televisión en cada esquina, ni ruidos», mientras que «en Asturias todo es bullicio y gritos». Retoma el tema del ruido y expone que «es sagrado, un vecino me ha llegado a pedir que me quite los zapatos al llegar a casa porque le molesta el ruido; la música o la lavadora en las horas en que no está permitido te pueden traer problemas con el vecindario bastante serios, incluida la visita de la Policía y la multa correspondiente, casi como en la “Semana negra”, ¿no?», se pregunta entre risas. «Los alemanes son cabezones, cuidan mucho el medio ambiente, reciclan todo y también se nota un gran cuidado urbanístico y arquitectónico. Algo que en muchos lugares de Asturias no se mira demasiado». Eduardo Vázquez se muestra crítico en este aspecto: «Fue un “shock” ir al pueblo donde nació mi abuela, cerca de Peña Mayor, y ver entre conjuntos de casas de marcado carácter étnico-rural, chalés como puedes ver en Viesques, de color azul uno, otro naranja en medio de la montaña. Vamos, en ningún momento importa el entorno que te rodea, la gente ni siquiera es consciente de esos detalles y los ayuntamientos tampoco hacen nada por evitarlo. Es una pena. Y la noticia de las nuevas torres de Roces me parece un desastre, es volver al pasado, políticas que confunden modernidad y belleza». Admira el concepto de comunidad que tienen los alemanes, le llamó la atención que «en alguna ocasión, cuando llegas como nuevo vecino, ¡te ayudan a construirte tu propia casa!».

Asturias es una gran desconocida en Alemania, «está teniendo mucho auge el Camino de Santiago gracias al libro “Me marcho”, de Hape Kerkeling. Los peregrinos viajan hasta Santander y se van al Sur a coger el camino francés. Después quizá vuelvan de turistas a algún lugar que les han marcado en particular. Este tipo de detalles son los que te hacen ver que Asturias siempre se va quedando atrás, ajena al mundo, sin mayores ambiciones que la de estar donde está». Otro detalle que no le gustó nada fue descubrir que en la fiesta anual española que hacen en Fráncfort no haya habido ningún folleto promocionando Asturias. «Me parece increíble, sobre todo cuando se hablaba de una campaña de promoción de Asturias en Alemania de miles de euros. Vázquez relata que «quienes conocen la región reconocen la riqueza gastronómica, sus paisajes y la calidez de sus gentes, pero muchos se sorprenden con los precios, tanto en Asturias como en el resto de España, ya que en Alemania suele ser más barato salir a comer fuera». Desde el exterior detecta «una sociedad asturiana muy envejecida, marcada por la dependencia estatal, por subvenciones y ayudas como fin, no como medio». Opina que «en Asturias falta avanzar en comunicaciones, en calidad laboral, competitividad y productividad, en “marketing” a nivel turístico más productivo, y no ideas de iluminados y a corto plazo». Un día leyó que los asturianos son considerados personas trabajadoras y prósperas, pero apunta que «eso es así cuando salen fuera de su tierra, parece que Asturias es un barrizal donde cada paso que das es un esfuerzo increíble».

Las soluciones que propone no son fáciles: «Cambiar una sociedad es muy difícil, pero deberíamos empezar por la idiosincrasia del país tanto a nivel político como empresarial». Pide a los asturianos que «crean más en sí mismos como pueblo», y añade que «no te encuentras a ningún paisano por el mundo que no saque con orgullo su condición de asturiano, pero, después, es un pueblo que desprecia su lengua y en muchos casos no sabe nada de su historia». Para Eduardo Vázquez, el mayor potencial que tiene Asturias es la juventud, de la que dice que «está cualificada y es trabajadora». Y enumera una serie de cualidades que Asturias debería copiar de Alemania: «El hacer las cosas bien, no escatimar en tiempo y dinero para conseguir y ofrecer alta calidad por encima de cantidad; el trato laboral, saber que incentivar a un trabajador aporta mucho más que explotarlo; en la educación igualitaria en posibilidades, pero selectiva en capacidades, han conseguido que el hecho de tener una carrera sea como tener el carné de conducir, de manera que la desprestigian a todos los niveles, sobre todo laboral y económico».

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3 comentarios

  1. Duardo dice:

    Paso polos cortes que ficieron y poles opiniones omities, pero nun me paezió na bien que nun dexaren la toponimia como taba puesta n´asturianu.

  2. leclerq dice:

    Asturies nun esiste, creyen que ye daqué paletu. Y nun se-yos ocurre que quien piensa asina lo ye de verdá.

  3. Lleónides dice:

    M’encanta Alemania y los valores que la definen. Un abrazu a Duardo y a tola diáspora astur. Vosotros sí que facéis patria.

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