Archivado en 31 julio 2010

Güerres, La Miñota: gladiolu púrpura

31 julio, 2010
Un gladiolu púrpura. ¡Que-yos preste!



La semeya, del 12/07/10.

Entrevista a Revilla: ¿Pa ser asturianu?

31 julio, 2010

Entrevista de Javier Núñez el 25/07/2010 nel diariu vascu DEIA al presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla.


[...]
Después del Racing, ¿qué?

Después del Racing mi segundo equipo es el Sporting de Gijón. La verdad es que mi pueblo está en la frontera entre Cantabria y Asturias, y hablo el bable. Me encanta cantar y he participado en muchos concursos de cante en bable. He llegado a cantar en un festival con Bustamante (David), pero ya no quiere. Tiene miedo a que le haga sombra.
[...]


Comentarios:

1. ¿Pa ser asturianu (esto ye, pa exercer) hai que nacer fuera d'Asturies?

2. En teniendo sentíu común y amor a la patria, ¿nun se puede ser políticu de los partíos centralistes (IU, PSOE, PP) n' Asturies?

3. ¿Hai dalgún mandatu divinu que mande a los asturianos votar únicamente políticos que desprecien Asturies y lo asturiano?

Asturias. Junio 2010. 10.000 parados mas que en 2009.

30 julio, 2010

17.000 parados mas que en 2009.La cifra oficial es de 78.600 parados oficiales, en Asturias en el mes de junio 2010. El inicio de los cursos para desempleados de junio maquilla la cifra que puede rondar los 85.000 parados reales. Según la EPA el paro desciende en 1400 parados.
Un preocupante aumento de la temporalidad, que sube un 7%, y disminución de los asalariados fijos, que caen un 1,5%".

Según FADE esto significa que "no se ha producido un descenso real porque haya más ocupados en Asturias, sino que es una pura comparación estadística". "Hemos analizado a fondo los datos de la EPA y nos parecen extraños, al menos en lo que se refiere a Asturias", comenta.

La situacion es muy preocupante. El paron de la obra publica de la futura....Autovia del Cantabrico y la finalizacion de los contratos del verano, en el otoño se rebasaran facilmente los 90.000 parados
En términos interanuales, Asturias muestra un peor comportamiento en todas las variables con un mayor aumento del paro y un mayor retroceso tanto de la ocupación como de la población activa.

Comments

Villaviciosa planifica sobre las inundaciones

30 julio, 2010

xiculavilla

Villaviciosa trata de minimizar los efectos de posibles futuras inundaciones después de gran riada del 16 de junio, la mayor que se recuerda en los últimos treinta años. Los responsables municipales aceleran un nuevo encuentro con las administraciones implicadas (Confederación Hidrográfica del Norte, Demarcación de Costas, Principado, Ministerio de Fomento y Delegación de Gobierno) para tomar medidas urgentes. El Ejecutivo local ha elaborado un plan de actuación en los puntos más vulnerables.

El concejal de Obras, Xicu Díaz (URAS), explica que hay que rebajar la cota del paseo del río Linares, ya que antes de su construcción, en caso de crecida, el cauce se desbordaba hacia las fincas colindantes. En junio se desviaron hacia la otra margen del río, anegando las viviendas de Les Colomines, donde se proyecta un muro entre La Alameda y la antigua mantequera, además de reconstruir la escollera que derribó la fuerza de la última riada. Al dragado y limpieza del curso fluvial se sumará un nuevo ojo en el conocido Puentón y Díaz destaca la necesidad de actuar sobre el puente de Huetes.

Fuente: lne.es

Comments

Güerres, la Miñota: flores

30 julio, 2010
Una semeya d'una planta floriada de la cuala nun sé'l nome.



Ye del 12/07/10.

Más memoria … (VIII)

30 julio, 2010

Agora con sueldos recién rebaxaos y les pensiones recién conxelaes animámonos a recordar la "CASA D'ENCUENTROS" de Corvera (ver l'interesante reportaxe del magnificu blog LUGARES CON HISTORIA -la semeya ta sacada d'esi estupendu blog-).

Edifícíu taba destináu a ser sede de les principales ONGs (Cruz Roxa, Amnistía Internacional, ...).

Tras una inversión de 1,6 millones d'€uros y diez años d'abandonu, enxamas llegó a tener actividá.

A finales del añu pasáu entamaron los trámites pa la so demolición.



En casu d'amnesia repentina, pinchar EQUÍ pa recuperar la memoria [como medida preventiva a l'amnesia, aconséyase repasar tolos meses el día de cobru de salariu].


Preocupante

29 julio, 2010
El Catálogo Urbanístico (o Catálogo de Elementos Protegidos) como su nombre indica tendría que recoger todas los elementos (como si fuese un inventario) que en el Concejo de Gijón/Xixón tengan una importancia -ya sea arquitectónica o natural- y que por lo tanto, tendrían que ser clasificados dentro de este catálogo.

El Catálogo Urbanísitico, por decirlo así, tiene prioridad sobre el Plan General de Ordenación Urbana. Es decir, si un terreno concreto es encuadrado dentro del Catálogo Urbanístico no puede tener otra clasificación dentro del PGOU. En cambio, es mucho más fácil cambiar la catalogación de una parcela en el Plan Urbanístico, el PGOU tiene que acatar lo que esté estipulado en el Catálogo Urbanístico.

En la Parroquía de Somió, se dejó fuera de este Catalógo a la Carbayera de Zarracina.
Hecho de dudosa legalidad, ya que los robles de más de 100 años deben de estar protegidos, son elementos naturales a catalogar. Churruca y Sanjurjo dicen que nadie se preocupe que esto estará protegido dentro del nuevo plan...¿Entonces por qué no se introdujo directamente dentro de ese catálogo? ¿Por qué votan en contra de revisar ese Catálogo el PSOE e IU?


Semeya de la Carbayera de Zarracina

El día 30 de julio se aprueba el nuevo PGOU de Gijón/Xixón, vamos a esperar a la aprobación y al período de exposición pública, aunque que en este momento no haya actuaciones previstas no quita para que en el futuro lejano pueda haber cambios.

Parece que están empeñados en hacer política fuera de los cauces legales, pues que los cumplan.

Güerres, Morís, margarites blanques

29 julio, 2010
Ehí va una semeya de margarites blanques.


Tomóse'l 12/07/10.

¡QUÉ XENTE!

29 julio, 2010
Suelo afirmar que el Parlamento Español legisla «con las témporas», por decirlo con un eufemismo. Se legisla de forma chapucera, da igual que se haga en materia penal, estatutaria, laboral o civil. Y, lo que es peor, una parte importante de la legislación se hace respondiendo a motivos de coyuntura y para quedar bien con el qué dirán o con las modas del momento. De modo que, aunque sus señorías suelan presumir de no legislar «en caliente», en realidad lo hacen siempre en celo, espoleados frecuentemente por la moda de lo políticamente pío. Y, además, ese celo, sobre afectar a todos los cuerpos legislativos del Estado, debe de ser extraordinariamente rijoso, pues, como se ha señalado recientemente (aunque ya don Aurelio Menéndez se quejaba de ello en 2003), sólo las autonomías publican anualmente 700.000 páginas de legislación de todo tipo.

Muchas de esas decisiones normativas (al margen ya las políticas, como algunos estatutos de autonomía) tienen efectos nocivos sobre la vida cotidiana. Al respecto, vengo señalando en los últimos tiempos los conflictos y perjuicios —incluidos los educativos— sobre infantes y adolescentes causados por la eliminación de la potestad de los padres para «corregir moderadamente a sus hijos». En otro ámbito, es un clamor de muchos ciudadanos y de jueces el escándalo que supone la perversión jurídica en que se basa la legislación sobre la violencia entre parejas (último testimonio de que dispongo, de María Gracia Parera, Magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 3 de Madrid: «Una de las cosas que nos preocupa mucho a los jueces de violencia es que se están invirtiendo ahora los principios del Derecho: ahora se presume la veracidad de la denuncia y hay que demostrar la inocencia, cuando debe ser al revés.»).

También las leyes relativas a la conducción chirrían, mostrando cuánto va de gobernar el mundo con el culo sentado en un escaño de la Carrera de San Jerónimo a tener que tratar con él en la vida real. Es sabido, en concreto, que en el 2007 se modificó la Ley 10/1995 o Código Penal, mediante la Ley 15/2007 de Seguridad Vial. Pues bien, desde esa fecha el número de personas que cumplen prisión en España por cometer un delito contra la seguridad vial ha crecido exponencialmente. Ahora bien, debe señalarse que, salvo en los casos en que existen accidentes y víctimas, muchas de las conductas tipificadas como delitos con sanción de prisión podrían ser muy bien sanciones administrativas. Es más, las mismas normas son, en muchos casos, opinables, cuestiones de criterio o moda, por ejemplo, la limitación de velocidad en autopista o la de la tasa de alcohol ingerido. Y aun el encausamiento de alguno de los delitos, como el acoso o el «conducir con manifiesto desprecio por la vida», depende más del «ojo del agente» que de causas objetivables.

En todo caso, el número de personas con pena de prisión por delitos de tráfico ha suscitado la alarma en medios jurídicos. Así, según referencia del 23/07/2010 de este periódico, el fiscal coordinador de Seguridad Vial ha manifestado que, en relación con su jurisdicción, «la pena de cárcel es una medida muy rigurosa que debe quedar reservada a los casos más graves» y plantea que el decomiso de vehículos implicados en delitos de tráfico sea un «sustitutivo» de la prisión para los infractores, ya que la cárcel «es siempre lo último que un fiscal desea».

Probablemente sea esa la razón de que la nueva reforma del Código Penal (la enésima en pocos años), prevista para finales de 2010, recoja, junto a la modificación de algunas chapuzas de redacción, un nuevo artículo 385 ter, que dice: «En los delitos previstos en los artículos 379, 383, 384 y 385 [relativos a la conducción], el Juez o Tribunal, razonándolo en sentencia, podrá rebajar en un grado la pena de prisión en atención a la menor entidad del riesgo causado y a las demás circunstancias del hecho.» Es decir, una forma parcial de envainársela, ya que una cosa es emitir un tonitronante «Fiat justitia et ruat caelum» y otra cosa comprobar los efectos deletéreos de los eructos propios.

Don Francisco Labrador, Catedrático de Psicología Clínica, aquí en la Nueva España del 22/07/10, afirmaba: «No legisla la gente más preparada.» ¿Son acaso los peores? En cualquier caso, es difícil superarlos.

N’Asturies: imposible.

29 julio, 2010
Informen dende el diaru Público que el movimientu antitaurín intenta esparder les voluntaes de que les corríes de toros sean prohibíes en varios llugares del Estáu. Asina diz n'una reseña de la web:

Además, estuvo muy cerca de lanzarse una iniciativa como la de Prou! en Galicia, de nulo arraigo taurino, pero la victoria de Alberto Núñez Feijóo puso freno a las ilusiones. Asturias y Balears suenan como posibles caldos de cultivo de una nueva ILP.


Esto n'Asturies ye imposible, sólo hai que mirar la composición de la Xunta Xeneral: 21 escaños el PSOE (cola facción más rancia, centralista y xacobina, llamada FSA) y el PP (idem de idem) ya IU (qu'un ya nun sabe lo que puen votar).

En Cataluña, gracies la llei aprobóse gracies a CiU que fue la fuerza que más votos puso.


PD: ¿Por qué pa esti diariu tan progre y modernu Baleares ye Balears y Asturies ye Asturias?

VITA, MAGISTRA HISTORIAE

29 julio, 2010
¿Qué nos enseña, desde el punto de vista de su significado histórico, la aparición de la fuente de la Rúa en Uviéu? Pues, en principio, la confirmación de una obviedad: desde hace, al menos, cien mil años el solar astur está ocupado y, en general, las poblaciones han tendido a aprovechar los asentamientos humanos anteriores, especialmente a partir de la fecha de las urbanizaciones que llamamos castros. Podríamos decir que, en la historia humana, las generaciones presentes y su quehacer son el humus sobre el que crecerán las generaciones futuras y el basamento sobre el que se levantarán sus edificios.

En ese proseguirse, las sucesivas generaciones de esta orilla del Cantábrico han ido conformando una identidad como grupo humano que se ha manifestado lo mismo como consciencia propia que como reconocimiento exterior de la misma. Un par de datos tempranos vienen a ejemplificarlo: en los primeros años de nuestra era, a lo largo de la muralla de Adriano, que separaba la Britania romanizada de lo que hoy es Escocia, se disponían una serie de guarniciones militares de las que tenemos noticia a través de diversas fuentes. Entre aquéllas, la llamada Ala Primera de los Ástures («Asturians», escriben los historiadores ingleses) en lo que es hoy Benwell; la Segunda de los Ástures, en el actual Chesters. Significativamente, la Primera Cohorte de Hispanos («Spaniards») tiene su ubicación en otro lugar de la misma línea defensiva. (Por cierto, no puedo evitar anotar que, empujados seguramente por la señardá, aquellos antepasados nuestros llevaron consigo a Inglaterra un vástago de su patria, una pequeña enredadera, la Erinus Hispanicus, un endemismo asturiano, cuyos zarcillos esguilen hoy todavía por las viejas piedras de Chesters). Asimismo, las actuales excavaciones de La Carisa nos han hecho ver que, algunas décadas antes de la invasión romana, los asturianos poseían (esto es, poseíamos) una fuerte estructura social que les / nos permitió organizar una poderosa y duradera resistencia militar contra Roma. «La Carisa demuestra que los astures ya tenían identidad social y territorial hace 2000 años», proclamó el General Francisco Ramos Oliver, en declaraciones a la Nueva España, a principios de septiembre de 2005.

Ocuparía mucho espacio una brevísima exposición de momentos históricos posteriores en que nuestra identidad como pueblo se documenta por propios o ajenos. Dejaré constancia aquí de tres: el Poema de Almería (en torno a 1147), donde se señala que acude al combate «la nación asturiana» con sus tropas, junto a otras del Reino; la Crónica Pelayana, para la cual los asturianos se habían convertido en el pueblo elegido por Dios («Escoyó Dios Asturies y per tol redol d´Asturies punxo unos montes firmísimos, y ye´l Señor el protector del so pueblu dende entós, agora y mientres el mundu durar»); el testamento del Rey Casto, el cual señala que la victoria de Pelayo «defendió enalteciéndolo al pueblo asturiano y cristiano» (asturiano, no otro).

De modo que, a lo largo de los siglos, la conciencia de una singularidad de los asturianos como pueblo ha sido siempre una evidencia, tanto entre la gente común como entre los intelectuales. Desde el último tercio del siglo XIX, sin embargo, se suceden proclamas que niegan la existencia de una colectividad asturiana, de alguna singularidad histórica o cultural suya o del derecho a tenerla.

Esa mentalidad la ejemplifica perfectamente el comportamiento de la inteligentsia regional a propósito de una exposición organizada durante el gobierno de don Antonio Trevín: Ástures, pueblos bárbaros en la frontera del Imperio, se denominaba. En contraste, una muestra del mismo género en Cantabria llevaba por título el de Cántabros, el origen de un pueblo. Era la misma mentalidad que, ya nes aboquiaes del franquismo, hizo levantar en Xixón una estatua al invasor y sojuzgador César Augusto, en agradecimiento porque habría venido a librarnos de nosotros mismos, a «civilizarnos».

Esa perspectiva sobre nuestra realidad vino actuando de forma permanente como una «matriz de vaciamiento». De ese modo, por ejemplo —y hasta los aplastantes datos recientes de la arqueología—, nuestra romanización habría resultado escasa o nula, los castros apenas habrían tenido historia antes de Roma, la configuración humana y social asturiana habría sido la de una serie de tribus dispersas, apenas sin organización interna ni relación entre ellas, la cristianización, nula. Se trataba, en suma, de mostrar que nada hubo que pudiera propiamente considerarse autóctono o particular asturiano, o que, de haber existido, habría sido despreciable: fabaraca, puxarra, forgaxa.

Si hasta hace poco la negación de lo asturiano se había venido produciendo como una «matriz de vaciamiento hacia atrás», a raíz del descubrimiento de la fuente de la Rúa viene gestándose lo que pudiéramos denominar una «matriz de vaciamiento hacia adelante». Se trata ahora de argumentar, en sentido contrario, que todo es romano y, en consecuencia, que las manifestaciones arquitectónicas que surgen con el Reino de Asturies, su crecimiento urbano, sus tradiciones legislativas y organizativas no serían otra cosa que reminiscencias romanas o de sus herederos inmediatos y, por tanto, de escaso mérito y, al par, degradadas, «decadentes», poco dignas de ser valoradas, por ende.

Y, sin embargo, es evidente que el nacimiento del Reino de Asturies, su permanencia a lo largo de un siglo, su expansión hacia el sur de España, así como su arquitectura y la vertebración poblacional interior que podemos suponer constituyen un hecho de primera magnitud en la historia. Tanto en lo que respecta al propio territorio asturiano, como en lo relativo a la trascendencia de ese siglo largo para España y Europa en el futuro, en cuanto preservación, transmisión y transformación de los valores culturales, sociales y políticos de Grecia y Roma, a los que hay que añadir, obviamente, los aportados por el cristianismo, esto es, los valores que nos conforman a los occidentales como un mundo de libertad y razón, y que se oponen, histórica y esencialmente, a otros tan queridos por la zapateridad.

Se puede discrepar sobre el significado de la historia posterior al Reino de Asturies y la permanencia, más o menos intensa, más o menos continuada en el tiempo, de un núcleo identitario político y social, cuestión en la que ahora no entraremos. Pero son indiscutibles dos cosas: la potencia, trascendencia y singularidad de esa historia, de un lado; de otro, el que es ella una historia autónoma, per se, en la que no estaba inclusa ninguna teleología sobre el futuro, al modo como en la nuez estaría contenido el nogal, o, para cierta retórica, en la historia el fin de la historia o en las clases sociales la desaparición de las mismas. Y, por lo tanto, no tiene sentido vaciar su significado, hacerlo inane o puramente temporal en virtud del «importante», del del futuro, del que no habría venido a ser otra cosa que una encarnación ancilar y temporal, al modo en que la crisálida no es más que una encarnación del ser «real», del objetivo final: la mariposa.

«Vita, magistra historiae». Algunos habrán podido pensar que se trata de un error. No lo es. De la misma manera que «nadie aprende en cabeza ajena», no creo yo —no conozco¬— que nadie o casi nadie aprenda de la historia (de los hechos del pasado). En cambio, es seguro que la Historia (la narración e interpretación del pretérito) nos dice mucho sobre los hombres que la hacen. En la Historia proyecta cada narrador / fabulador lo que es y lo que quiere ser, cuál es su ideología, cuál su cosmovisión y cuáles son sus relaciones emocionales para con la materia narrada y la realidad descrita.

Güerres, Morís: gladiolu roxu-anaranxáu

28 julio, 2010
¿Y esti gladiolu roxu-anaranxáu? ¿A que ye guapu?


La semeya, del 12/07/10.

La historia de nuestro pueblo

28 julio, 2010
Desde hace tiempo tengo en marcha un blog (http://xuanxose.blogspot.com). A propósito del mismo, recibí en sus primeras entregas una carta sobre la que quiero volver y que a continuación transcribo literalmente. Invito a que la lean, incluso aquellos que son indiferentes ante nuestras señas de identidad u hostiles a ellas. Es la historia de nuestro pueblo, de una parte numerosísima de él, al menos; una historia de humillación y alienación para cuantos han sido sus víctimas.

Una última precisión: la comunicante, cuyo nombre silencio, no es una persona de edad provecta, no. Es seguro —por lo que he averiguado— que anda más cerca de los cuarenta que de los cincuenta. No es, pues, una historia del pasado. Es una historia todavía de hoy. Los dejo con ella:



«Quiero que sepa que soy fiel seguidora de su blog y sobre todo de los artículos escritos en asturianu.

Mire, cuando yo era pequeña y venía a Gijón mi güela siempre me decía: ¡Ay fillina! ¡Tienes que hablar finu porque van rise de ti!

Años más tarde acompañé a mi padre al médico y cuando le preguntó qué le pasaba, mi padre dijo: ¡Ay Señor! ¡Duelme un cadril que no lu aguanto! Y el médico se rió. Y a mí empezó a no gustarme. También con el tiempo le dolieron les llaveres, les banielles, los calcaños… y el médico en cuestión se reía y a mi cada vez me gustaba menos.

Este diciembre, mi padre, de 88 años enfermó, entró en una demencia senil que le llevó a sus orígenes. Así, pasaba los días mandándonos a mi hermano y a mi garrar el xugu, traer el sobeu de la tenada, uncir les vaques, ponéi la cabezada al burru… Una tarde, en el hospital empezó a mandame agarrar el burru pel ramal y amarralu detrás de la sebia. Como yo no le hacía caso se desesperaba. Por más que le arropaba, le cogía las manos, le acariciaba y le hablaba no servía de nada. Así que decidí coger el burru del ramal y atalu a la puerta de la habitación. Pero creo que no lo hice bien así que me dijo: Paeces una tarabica dando vueltes. ¡Ay Maruxina! ¡Cuántu me das que facer!

¡Hacía tanto que no me llamaba así! Cuando iba yo al instituto y con cariño me lo llamaba me enfurecía tanto porque yo había decidido hablar finu como mi güela me aconsejó.

Pero ahora era diferente. Me emocioné y llore.

Hace años que ya no hablo finu, sino como mis padres me enseñaron y con gran orgullo.
Mi padre murió el pasado día 8. Ahora, además de no hablar finu jamás permitiré que nadie se ría porque yo hable asturianu.

Hace ya tiempo que me gusta mucho leer cosas en nuestra lengua. Ahora, además, siempre estará presente el recuerdo de mi padre.

Un saludo».


A quienes hayan llegado hasta aquí quiero trasladarles otra reflexión. Lo que acaban de leer es una historia individual que representa la humillación y el sufrimiento a que han sido sometidos —y lo son aún— cientos de miles de asturianos. Pero su significado y su daño no se agotan en el plano psicológico e individual, tienen un traslado a lo general. Es esa alienación individual la que explica, en gran medida, la causa de fondo de nuestra alienación colectiva, de nuestro desconocimiento de lo que es Asturies y de nuestra incapacidad de vernos como una colectividad; de nuestra apatía política, de nuestro conformismo y sumisión al poder central y a los poderes establecidos. Quien crea que detrás de nuestras cifras de paro, de nuestra economía poco diversificada y de nuestra más que mortecina vida social no se encuentra esa alienación fomentada durante décadas es que o bien quiere negarse a la evidencia o bien es uno de los (muchos) beneficiados de ese gigantesco argayu colectivo, de esa «ruina montium» que arruina nuestro suelo para beneficiar nuestro oro, ahora para otros explotadores.

Interesante artículo en La Nueva España

27 julio, 2010
Desapego astur

De aislamientos y sucursalismos


Autor: LUIS ARIAS ARGÜELLES-MERES

«Asturianos e ingleses son, por naturaleza, colonizadores (....) y, en mi sentir, se asemejan muy principalmente en que Inglaterra representa dentro de Europa lo que Asturias representa dentro de España (...). La verde Asturias, humorismo. ¿Pensáis que es poco lo que representa? Por lo pronto, esta rara cualidad yo no sé que la posean en tanto grado sino dos pueblos: Inglaterra y Asturias». (Pérez de Ayala)

¡Qué contradictoria es esta tierra! Por un lado, nuestro síndrome de insularidad existencial es omnipresente. Pero, de otra parte, las formaciones políticas, no ya nacionalistas, sino tan sólo asturianistas, apenas tienen presencia en nuestra vida pública. ¿Qué explicación podría darse al hecho de que, aun sintiéndonos aislados del resto de España, no tengamos un discurso político propiamente asturiano, y no hablo necesariamente de nacionalismos, que pudiera contribuir a que nuestra presencia en España tuviese mayor calado?

Hablo, en efecto, de aislamiento y hablo, al propio tiempo, de sucursalismo. Pensemos en la FSA, que, ante los recortes a las obras en marcha que acaba de anunciar el Ministerio de Fomento, acepta con resignación que se suspenda un tramo de la autovía entre Salas y La Espina y que el resto de las infraestructuras que se estaban acometiendo, ya con grandes retrasos, avancen a partir de ahora a un ritmo mucho más lento.

Pensemos, otrosí, en el PP. Al tiempo que algunos de sus dirigentes dan el bochornoso espectáculo de decir primero que proponen a Cascos como candidato y luego lo rechazan, no les queda otra que esperar a lo que se decida en la calle Génova, que, sea lo que sea, admitirán sin reparos, hasta el extremo de que, llegado el caso, no sentirán mucho empacho por desdecirse, un verbo que algunos conjugan muy bien.

Es innegable el interés sociológico de una tierra que, al tiempo que vive un aislamiento grande con respecto al resto de España, no sale de su sucursalismo, un sucursalismo, a decir verdad, muy literario, en cuanto a que se acepta con una fatalidad que parece habitar en el hondón del sentir colectivo.

Desapego astur, sucursalismo astur. Es una forma paradójica de vivir el presente político, pero es la que tenemos. Desapego astur que, por cierto, nada tiene que ver con el que a día de hoy se vive en Cataluña. Aquí, la decepción empieza por la propia casa. Se cuenta con que los políticos sucursalistas que tenemos no darán nunca el puñetazo en la mesa defendiendo los intereses de Asturias ante sus mandamases madrileños. Se les considera, por lo común, muy poca cosa y no se espera de ellos ni valentía ni coherencia. Lo curioso es que no arraigue en la sociedad asturiana un discurso que se enfrente a esto.

Desapego astur hacia los políticos llariegos. Desapego astur que guarda no poca relación con nuestro sentido del humor. Recordemos, por ejemplo, aquel Consejo Soberano de Asturias y León que se instituyó en la Guerra Civil. Pues bien, a pesar de que los tiempos no invitaban mucho a la ironía, aquello, como se sabe, era conocido como el «Gobiernín»; y es que nuestros diminutivos no sólo pueden tener una enorme carga afectiva, es que además pueden estar llenos de sarcasmo. En el momento mismo en que se habla de «ministrinos o ministrinas» la mordacidad es tan tremebunda como definitoria.

Desapego astur, digo, que, en no pequeña medida, nos limita. Aquí no se trata tan sólo de tener poca confianza en los políticos en general; lo terrible es otra cosa y consiste en la creencia de que esta tierra, como tal, no tiene el más mínimo peso en el ámbito de decisión que más puede influirnos, es decir, en Madrid.

Desapego astur que está muy vinculado a ese síndrome de insularidad al que aludí al principio del artículo. No hablamos, por supuesto, del aislamiento legendario que Asturias vino sufriendo a causa del déficit por las malas comunicaciones, sino de otro mucho más hondo, acaso de aquel que planteó en su momento Ortega acerca de nuestra falta de transitividad.

Una cosa es que siempre haya habido asturianos que llevaron consigo su tierra al lugar donde se encontraban y culminaron con éxito su proyecto vital, y otra muy diferente es que Asturias, como tal, apenas tenga voz en España, y ello no se debe sólo a que seamos una provincia con una densidad de población limitada a la llamada área central; la casuística es, en este sentido, mucho más compleja. Hay diversas formas de estar en la España actual y la más venturosa, a juzgar por los resultados, no parece que sea continuar en el sucursalismo político.

El problema no radica necesariamente en que la inmensa mayoría de nuestros parlamentarios, aquí y en Madrid, sean del PSOE y del PP, sino en que ambos partidos no consiguieron hasta el momento que Asturias esté presente en el ámbito estatal de la manera deseada.

Lo que nos pasa, por otro lado, no hay que buscarlo en el covadonguismo ni en bucles melancólicos mohosos, sino en claves históricas mucho más cercanas, que tienen mucho que ver con la falta de confianza en nosotros mismos.

Se exculpa al alcalde de un concejo con el argumento de que en Oviedo no se le escucha. Ese mismo argumento se emplea también con respecto al político asturiano al que no se le presta atención en Madrid. Lo malo de tan tremendo fatalismo es que nos lleva -velis nolis- a una resignación que nos deja sin salida, que nos sitúa en la encrucijada actual.

Encrucijada actual que puede ser el principio del fin del bipartidismo en el que venimos viviendo desde la transición a esta parte, bipartidismo que, al menos, debería llevar incorporado un discurso sustentado en un proyecto sobre Asturias en el que puede haber muchas cosas negociables, pero también algunas irrenunciables.

¡Cuántas aristas y matices tiene nuestra vida pública! Somos un país, pequeño, familiar, atopadizo, en el que el nacionalismo difícilmente puede aflorar, dado que el aislamiento que vivimos impide que nos sintamos abrumados, pero existencialmente sí que somos un país, cuyo «hecho diferencial» lo vivimos en no pequeña parte como un problema, puesto que, a día de hoy, no es que no tengamos acomodo en España, es que no contamos siquiera con un discurso para exigir ser acogidos con la dignidad que da el mero hecho de existir.

Güerres, Morís, dalies marielles

27 julio, 2010
Dalies marielles. Que vos preste.



La semeya que s'apurre tomóse'l 12/07/10.

Obra pública: el desastre del empléu.

27 julio, 2010
Yá se sabe cuánta obra pública de lo que yá ta programao nun va facese. Yá se sabe tamién cuánto se va retrasar ("reprogramar", diz l'eufemismu). Lo que yá nun ta tan sopelexao ye que VA RETRASASE ABONDO TOLA OBRA PÚBLICA, incluida la que ta adxudicada y programada pal añu, PORQUE NUN HAI UN DURU, o, en términos técnicos nun se tán faciendo certificaciones d'obra pol Gobiernu.

Esto ye, si por exemplu, la empresa tien l'encargu de facer cinco kilómetros nel 2010 nun se-y paga más qu'ún, porque nun hai perres pa más. D'esi mou y manera, les empreses paren el trabayu y ponen a la xente na calle. Y detrás de los obreros, los camiones y los xoferes, les pales y los palistes, etc. Y pal 2011 el plan va ser satamente'l mesmu.

Esto ye lo que fai la xente del PSOE (y los que lu sofiten, como IU) polos que diz defender, los trabayadores: mandalos al paru. Y nun hai qu'escaecer, además, que fueren ellos los que comieren tol dineru de la caxa y los qu'empufaren les finances públiques, pa conseguir votos nes caberes elecciones.

Yá se sabe: votu útil y votu progresista.

Güerres, La Miñota: dalia doble roxa y blanca

26 julio, 2010
Ehí va esta preciosa dalia doble, de color blanco y roxo, repartío.



Semeya del 12/07/2010.

La componente individual

26 julio, 2010
Na memoria de Tomás Noval y tolos mineros acebacheros que lu precedieren.

Tamos avezaos nos últimos tiempos a ver la hestoria y la sociedá como un productu remanecíu fundamentalmente de les componentes colectives de la actuación humana. Esa percepción y esi discursu perrefuércense n´Asturies con dalgunos elementos particulares de la nuestra hestoria nes últimes dómines: les güelgues xeneralizaes, la llucha obrera, la resistencia a aceptar los nuevos tiempos (convertíes estes dos estayes n´épica cinematográfica ocasionalmente), los españíos de llocura, destrucción y suidiciu colectivos de la década de los años trenta nel sieglu pasáu, etc. Ensin embargu, puede qu´esa nun tenga sío nin la faza más poderosa na conformación de la nuestra sociedá nin la más importante na definición de la nuestra identidá, sinón que lo tenga sío otra: la componente individual, la de l´absoluta soledá y voluntá de la persona al enfrentase al mundu de la naturaleza y construir dende él el mundu social.

Viénenme estes consideraciones al refervimientu a propósitu de la muerte´l 9 d´agostu, a los 86 años, de Tomás Noval, vecín d´Oles y caberu acebacheru d´Asturies. Tomás Noval, al que yo viera y almirara en dellos reportaxes televisivos, fue, al mesmu tiempu, un continuador de la tradición y un inventor d´una actividá que constituyó un mundu esclusivu d´elli. Continuador, na midía na que trabayó na estracción d´acebache, una xera de llarguísima duración temporal ente nós, la cuala supuso, fai sieglos, un importante vector económicu nel nuestru país. Pero, al mesmu tiempu, derrompió un mundu nuevu pa él, al empezar, nel 1938, a reabrir y reaprovechar les escombreres y galeríes de la marina de Quintes, desayaque abandonaes. Al empar, él entraba solu, ensin dala compañía, n´aquelles galeríes antigües, cola sola gabita del so candil o llinterna y la so decisión.

Esi espíritu qu´amesta enfotu p´abrir nel mundu un nuevu sucu y enfrentase al mesmu en soledá y con empeñu ye una componente hestórica de la nuestra cultura, que va arreyada, en parte, a delles xeres y que, per otru llau, constituye l´aniciu d´una concepción del mundu que cuaya en productos culturales oxetivos y que se tresmite al restu la sociedá. Quiero pensar que yera esi mesmu espíritu´l qu´animaba a los mineros prehestóricos que nel Aramu buscaben la mena del cobre, coles pales de los cérvidos a mou y manera de picos. Ye, ensin dulda, el que salendaba y salienda nel solitariu oficiu de pastor nes mayaes y puertos. Ye esi mesmu´l que llevantó los «teitos» —metonimia na que se visualiza l´acción del home sobre la naturaleza y el so enfrentamientu a ella—, el que dio cola palabra «señardá» (del llatín «singularitatem», “singularidá”, “soledá del solu”), cola que se plasma´l sentimientu d´estrañamientu de quien nun tien más compañía que los recuerdos. Él tamién el qu´afayó la tonada y dalgunos de los meyores exemplos d´esti xéneru musical asturianu, como aquel qu´entama «L´aire m´apagó la vela».

El pasáu 17 d´agostu tocábame el prestosu honor de presentar, al pie de los muros de San Antolín de Bedón, el númeru 10 de la revista Bedoniana. Ente otres coses, señalaba yo cómo la continuidá d´esa iniciativa de tanta calidá y talamente singular representa un doble exemplu d´esa componente individual de la hestoria asturiana. Obviamente, per un llau, la que significa la propia revista, empeñada, de dalguna manera, en poner en práctica aquel enfotu del personaxe del padre pasadín de la bueriana El tragaluz, el cualu, recortando caúna de les figures humanes de les semeyes que cayíen na so mano, pretendía, como si fuere Dios, rescatar a toos y caún de nosotros y salvalu pa siempre. Asina Bedoniana, empeñada en salvar la memoria de cada una de les persones y les families de San Martín y Naves.

Pero tamién, dende´l puntu de vista de los empobinadores —Mundo y les demás persones de l´asociación de vecinos naviza, asina como Canco Villaverde, en cuantes promotor intelectual—, la doble voluntá de facer oyíos sordos a les inevitables y omnipresentes crítiques de los prósimos (de la triba d’«esos, ¿qué quedrán?», «Sí, sí, cuando siguen tanto tiempu, daqué habrá» y otres d´esa frasca) y, sobre tou — nestos tiempos nos que los partíos mayoritarios quieren controlalo too y presionen hora tres hora dende l´alministración pa que nada escape al so dictáu, o pa que desapaeza, de nun poder controlase—, la de caltener, escontra la voraz voluntá de fagocitación de la política, el proyectu y caltenese ellos mesmos.

Y non de cualquier manera, sinón con una xera onde ye cada día mayor la calidá de los frutos y más visible l´amor puestu nesa empresa que sigue navegando airosa escontra vientu y marea. Gracies a la voluntá individual d´unos escelentes pocos.

P.S. Como-yos lo cuento: 20 d´agostu, miércoles, 21,25 hores. Un camareru intenta comunicase, nun restaurante a la vera de la mar, con una pareya d´estranxeros, que-y entruga qué ye una «nécora», que pon la carta del establecimientu. Dempués de dellos actos fallidos, el trabayador desplázase a un requexu del llocal, mete la mano nel acuariu y lleva´l decápodu hasta la mesa la pareya. ¡Ah!, «andarrica», diz la fema inglesa.

Asturies n´estáu puru. Asina somos.

¡Ólé los tos …!

25 julio, 2010
"NUN CONSIDERAMOS QU'HAYAMOS PARTICIPAO NUN GOBIERNU REPRESOR". Esto ye lo que diz Rafael Palacios, voceru de la organización Bloque por Asturies.


El Bloque por Asturies concurrió en 2003 cola llista d'IU a la Xunta Xeneral del Principáu d'Asturies, xustu n'esi momentu el PSOE baxó en diputaos y perdió la mayoría absoluta favoreciendo el pactu con IU y el Bloque.
El Bloque tuvo nel Gobiernu d'Asturies dende'l añu 2003 hasta fae un mes.

Desde 2003, en que el Bloque tuvo nel Gobiernu estos foron algunos casos de represión:

- Alumnos de habla asturiana son derivados a educación especial. 8/12/2002

- Un escritu presentáu por un mayestru ye rechazáu por tar escritu n'asturianu. 2007

- Un permisu pa operar, presentáu na Conseyería de Presidencia del Principáu d'Asturies, ye denegáu por tar n'asturianu. 2007

- El Gobiernu Asturianu retira cartelos n'asturianu que tan nos edificios oficiales. 2007

- Nun ye posible incluyir nel DNI los topónimos oficiales. 2008

- Ye rechazada la posibilidá de facer el Testamentu Vital n'asturianu. 2008

- Más de 300 mayestros d'asturianu son apartaos de la plantilla docente. 2009

- De 2003 fasta 2010 nun se desarrolló la Llei d'Usu y Promoción y cuándo a bombo y platillo anuncien planes del asturianu, la UNESCO declara al asturianu llingua en pelligru. 2009

Esti ye una llista de actuaciones polítiques qu'ocurrieron cuando esti señor participaba nel Gobiernu d'Asturies, y qu'agora nos diz que nun ye consciente de participar n'un gobiernu represor. Esti resumen ye una simplificación de la represión llingüística qu'hai n'esti país, invisible pal Señor Palacios, y que sufren los falantes d'asturianu. Pero estes coses, igual s'escaecen cuando unu entra n'un gobiernu y tien puestinos y perres, combayando col PSOE, como cipayos.
Pero bono... yo nel fondu entiendo a Rafael Palacios, si hom.



Yo nel fondu entiéndote porque tuviste munchu tiempu fuera viaxando pel mundu a costa de los asturianos cola Axencia Asturiana de Cooperación y claro, al tar fuera nun sabíes lo que teníemos equí.
Pero bono, oyi, tuvisteis gobernando Asturies (nun mui bien, más bien mal), pero bono que vos quiten lo bailao, nel to casu lo viaxao.

Güerres, La Miñota: Flor tripétala desconocida

25 julio, 2010
Llanto equí esta flor tripétala. Nun sé cómo se llama pero ye curioso. Hailes tamién en color mariellu, polo menos.






La semeya ye del 12/07/2010

Sobre el asturianu, la legislación y el futuru

25 julio, 2010
SOBRE EL ASTURIANU, LA LEGISLACIÓN Y EL FUTURO

aprovechamiento y reutilización de carteles desechados en SudáfricaEn marzo del año 2007, un funcionario de la Administración asturiana, don Xurde Blanco, presentó un escrito ante sus superiores pidiendo un permiso para una prueba médica. La solicitud iba escrita en asturiano, porque así fue la voluntad del demandante y porque entendía que lo amparaba, para ello, la Ley 1/1998, de 23 de marzo. El Gobierno del PSOE e IU no le admitió el escrito, precisamente por estar escrito en la lengua patria. El ciudadano acudió a los tribunales de Uviéu al entender que se vulneraba su derecho a dirigirse a la administración del Principado en asturiano «por escrito u oralmente», tal como reza el artículo 4.2. de la Ley de uso y promoción del bable/asturiano. El juez correspondiente, el del juzgado número 3 de lo contencioso-administrativo, entendió que el citado artículo podía ir más allá de los derechos reconocidos en el Estatuto de autonomía y, por tanto, al plantear una especie de cooficialidad por la puerta de atrás, ser inconstitucional. Con un voto particular, en auto de 25 de febrero de 2010, el Constitucional entendió que no había lugar a la cuestión.

La decisión del Tribunal (el acto mismo y la doctrina) viene a ratificar varias cosas. En primer lugar la razón, siempre desoída, que teníamos en el PAS al afirmar que, en el estrecho ámbito jurídico en que nos movemos, la Ley de uso, promovida e impulsada por nosotros frente a la oposición frontal del PSOE y la reticencia de la mayoría del PP (sólo salvada por la presencia en el Gobierno de don Sergio Marqués y nuestros pactos con él), era y es el máximo que se podía alcanzar. Asimismo que la Ley aprovecha al límite los recovecos legales para acercarse a una especie de paracooficialidad (y tengo aquí que volver a reconocer públicamente la capacidad y sabiduría jurídica de Xesús Cañedo Valle, Secretariu Xeneral del PAS, para hilar tan hábilmente esa trama).

(Quizás convenga señalar, al respecto, que la impulsión y la aprobación de la única ley que tutela la llingua nacional —y la única donde se le da al asturiano la consideración de «lengua»— es precisamente la Ley de uso. Pues bien el impulso y aprobación de la Ley, tan dificultosos, nos valió la incomprensión de muchos sectores asturianistas, una desaforada campaña de IU en nuestra contra, y la defección de los más débiles o cobardes de entre los nuestros, impresionados por aquella campaña hecha a base de ignorancia, necedad y mala fe. En otras palabras: la única tutela legal desarrollada del asturiano existente hoy —la otra, sin desarrollar, la del Estatuto, es mía también— nos costó nuestra presencia en el Parlamento asturiano. Hoy, 12 años después, es el texto legal que invocan tirios y troyanos para defender los derechos lingüísticos de los ciudadanos).

En segundo lugar, y volviendo a los efectos y consideraciones que provoca la sentencia, debe anotarse, tal como hemos venido reiterando desde hace tres lustros, que el camino de la cooficialidad sólo es uno: el que pasa por su declaración en el Estatuto de autonomía (como en su día intentamos, tanto por la vía directa, como por la indirecta de la cooficialidad diferida, intento éste, el de la cooficialidad diferida, que, una vez más, recibió también en su día la incomprensión generalizada de los teóricamente más interesados en ello), y que no hay más cooficialidad que aquella que confiere validez jurídica plena a los actos realizados en una lengua. Colateralmente el auto del Tribunal, demuestra, como denunciamos tantas veces, el camelo de tantas pseudo declaraciones de oficialidad impulsadas por IU, hechas sólo para engañar incautos o a adictos al autoengaño. Pseudo declaraciones de cooficialidad que movilizan muchos esfuerzos hacia la nada y que, a la larga, cuando se ve sus nulos efectos (salvo el voto de los incautos o de los que quieren dejarse engañar), provocan desmoralización y cansancio entre los ciudadanos.

Finalmente, y en el plano pragmático, la sentencia viene a mostrar, una vez más, la enemiga permanente de PSOE y PP frente a todas las señas de identidad asturianas (todas, hasta las de la piedras y los hórreos: miren si no el estado del arte asturiano o prerrománico) y, muy especialmente, la llingua. Si de ellos dependiese no habría habido artículo 4º del Estatuto (se debe, recuerdo, al que esto escribe), ni Academia, ni Ley de uso (impulsada y llevada a puerto, repito por nosotros). Si de ellos dependiese, no se hubiesen puesto en marcha ni una sola de las medidas contenidas en la Ley de uso, como ocurrió durante tantos años y sigue ocurriendo, en el Principado y en los ayuntamientos. Si de ellos depende, como tienen ya urdido para la próxima reforma estatutaria, se cargarán todos los avances que la Ley de uso representa e impedirán que nunca vuelva a haberlos. Piensan eliminar los efectos de mejora del artículo 4º del estatuto que en la Ley 1/1998 introdujimos al conceptuarla como «lengua tradicional» y amarrarse entre sí por medio de un quórum especial («amarraditos los dos, espumas y terciopelo») para que ningún partido minoritario los fuerce a mejorar el estatus del asturiano en Asturias. (Debe recordarse, por cierto, que el actual artículo 4 del Estatuto, que salió hacia Madrid con estos términos: «El bable, como lengua específica de Asturias, gozará de protección...», fue pasado a cuchillo, en un dos de mayo centralista, en ese sintagma específico, «como lengua específica de Asturias», por los mamelucos del PSOE, los húsares de UCD, los coraceros de AP y los granaderos del PCE).

Constituye un sarcasmo pensar, como algunos hacen, que la ausencia de conflictos graves en Asturies por los asuntos lingüísticos se debe a los partidos madrileñistas, PP y PSOE. Todo lo contrario: si en su mano estuviese el hacerlo con facilidad, ya hubiesen liquidado el asturiano y todo vestigio del mismo. Es más, no segregan a sus hablantes y les prohíben votar porque piensan, al modo como Vespasiano decía a su hijo Tito a propósito del impuesto sobre las aguas fecales de la Cloaca Máxima, que «votus non olet».

(Por cierto, aunque aparentemente IU no parece situarse en primera fila del antiasturianismo, hay que preguntarse por su responsabilidad en toda esta situación, permitiendo ataques a los derechos de los hablantes —como ocurrió en el caso de Xurde Blancotiene— en un gobierno en que participa o siendo socio cooperante en esa política lingüística negadora de derechos y cicatera, tanto en el Gobierno autonómico como en varios gobiernos municipales. Medítelo el lector).

¿Soluciones y avances? Yo creo que es claro que el combate o partido se dilucida en tres frentes: en el cívico, con el uso de la lengua en la calle; en el jurídico, con la cooficialidad; en el político, mediante la normalización social de la lengua (para este fin, basta con la Ley de uso y un Gobierno que quiera realizarlo). Ninguno de estas dos últimas cuestiones se solucionará si no se barre en las urnas a unos partidos que no sólo no tienen ningún interés por las señas de identidad asturiana, sino que son manifiestamente hostiles a las mismas porque les repugnan profundamente.

De modo que, estimado lector, «De te fabula narratur»: es una historia tuya, no de los políticos.


Xuan Xosé Sánchez Vicente
Presidente del Partíu Asturianista (PAS)